Multiple

Escribo y borro, una y otra vez el inicio de cada texto, nunca se como comenzar a escribir. Es confuso, y, a su vez doloroso por la falta de palabras, la incapacidad de verbalizar una emoción, un conjunto de sentimientos.

En estos momentos puedo decir con firmeza que quiero contar algo, soltar una verborrea sobre la dualidad, o incluso la multiplicidad la cual puede acarrear una persona. Pero, no sale, no hay forma de evocar esas palabras.

O si existe una forma, hablando de mi mismo, de mi ego, del continuo debate entre el bien y el mal que hay en mi cabeza. El como mis demonios me devoran, me torturan cada día que pasa. Es una tortura que no se la deseo a nadie, pero que a su vez me encantaría que pasara más de uno.
Se vuelve irónico, la contrariedad por la que tiene que pasar una persona a lo largo o, corto de su vida. Y en gran medida por el ser capaz de aceptarnos tanto a nosotros mismos como al resto.

Me pierdo, dejo de ser capaz de darle sentido a esto.

Más o menos como mi vida, un día esforzándome por encontrar trabajo y al siguiente viendo como todo se derrumba, como la salud mental que había conseguido recuperar se esfuma, se pierde entre las cuatro paredes de mi cuarto, a estas alturas ya denominado «Jaula».

Es tarde.

Se me agotan las palabras y el equilibrio que habría logrado, por no decir que se ha esfumado, como el humo del cigarro que exhalas después de haberte encamado con alguien sin cara.

Se clava.

El humo que nos hace arder por dentro, nos humaniza o nos hace perder el sentido. No lo se, no lo se.

Me repito.

Tarde o temprano los parpados se me cerraran mientras aporreo este teclado.

Siento el pulso bajo.

Diría que quiero dejar de escribir, pero en verdad lo único que quiero es que no llegue mañana, que todo se quede en un hoy.

Ansiedad.

No quiero afrontar lo que esta por venir, solo morir, quizás perderme en el fino filo de una copa rellena de alcohol, o, encontrarme entre los labios de quien anhelo, quien sabe lo que en verdad busco.

Adios.

Me despido, no puedo dormir, se que las pesadillas volverán hoy, me miraran, masticaran y escupirán.

Adiós.

Aquí dejo de escribir.

Buenas noches.

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